- México ocupa el quinto lugar mundial en la producción de frijol y la base productiva nacional descansa en 1.6 millones de hectáreas.
- El cultivo tiene una agricultura de subsistencia, otra parte apenas genera excedentes para la comercialización y es mínima la superficie orientada totalmente al mercado.
- La producción del frijol es estacional, se concentra en regiones de temporal con predios pequeños, por ello la cadena agroalimentaria requiere del acopio, almacenamiento, transporte, transformación y comercialización al detalle.
- El mercado no esta definido por las importaciones, es dominado por un oligopsonio de compradores y un oligopolio de vendedores al consumidor final.
- En 1994 se firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) para liberar el comercio.
- Con ello se inició el PROCAMPO como uno de los programas que apoyaría a los productores de maíz y frijol durante 15 años mediante una cierta protección a las importaciones.
- En una lógica de reducir el papel del Estado, en 1995 desapareció la paraestatal CONASUPO, institución que llegó a comprar hasta el 30% de la producción de frijol y los agricultores no se preocupaban por saber vender ya que tenían precios de garantía.
Dada
la estructura actual de la tenencia de la tierra cada vez más pulverizada, es
importante diseñar políticas públicas diferenciadas de acuerdo al tamaño del
productor; donde los objetivos principales sean:
Lograr
la soberanía
alimentaria,
Fomentar
la agricultura familiar con
diversificación de cultivos,
Procurar
el uso
sostenible de los recursos naturales y
Legislar
sobre el comercio
justo
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