sábado, 25 de enero de 2020

Agricultura sostenible

La agricultura sostenible en su concepción más amplia, incluye la producción agrícola, pecuaria, forestal y acuícola; en ello reconoce los valores humanos, el conocimiento local y la innovación tecnológica. Está basada en sistemas ecosistémicos de producción de alimentos, para conservar la biodiversidad y los recursos naturales; es económicamente viables porque se propone lograr rentabilidad sin deterioro de los recursos y producir alimentos saludables para las generaciones presentes y futuras, a costos y precios razonables para el productor y el consumidor. Los sistemas también deben ser socialmente aceptables, con educación, salud, organización y gobernanza, que permitan un desarrollo equilibrado de todos los habitantes.

Lineamientos para la agricultura sostenible:
  • En lo ambiental: lograr el manejo adecuado de suelo, agua y biodiversidad, análisis de riesgos, adaptación y mitigación al cambio climático para potenciar la resiliencia de los ecosistemas, comunidades y personas.
  • En lo agronómico: producir alimentos inocuos mediante buenas prácticas agrícolas, como son el manejo integrado de plagas y enfermedades, manejo de cosecha y postcosecha, la innovación tecnológica y la conservación de la biodiversidad.
  • En lo social: lograr la seguridad alimentaria, dignificación laboral, erradicar el hambre, fortalecer la asociatividad y gobernanza.
  • En lo económico: hacer una adecuada gestión empresarial, lograr competitividad y mejores términos de comercialización para el productor y el consumidor.


Políticas de comercialización del frijol durante el TLCAN.
  • México ocupa el quinto lugar mundial en la producción de frijol y la base productiva nacional descansa en 1.6 millones de hectáreas.
  • El cultivo tiene una agricultura de subsistencia, otra parte apenas genera excedentes para la comercialización y es mínima la superficie orientada totalmente al mercado.
  • La producción del frijol es estacional, se concentra en regiones de temporal con predios pequeños, por ello la cadena agroalimentaria requiere del acopio, almacenamiento, transporte, transformación y comercialización al detalle.
  • El mercado no esta definido por las importaciones, es dominado por un oligopsonio de compradores y un oligopolio de vendedores al consumidor final.
  • En 1994 se firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) para liberar el comercio.
  • Con ello se inició el PROCAMPO como uno de los programas que apoyaría a los productores de maíz y frijol durante 15 años mediante una cierta protección a las importaciones.
  • En una lógica de reducir el papel del Estado, en 1995 desapareció la paraestatal CONASUPO, institución que llegó a comprar hasta el 30% de la producción de frijol y los agricultores no se preocupaban por saber vender ya que tenían precios de garantía.

Dada la estructura actual de la tenencia de la tierra cada vez más pulverizada, es importante diseñar políticas públicas diferenciadas de acuerdo al tamaño del productor; donde los objetivos principales sean:
Lograr la soberanía alimentaria,
Fomentar la agricultura familiar con diversificación de cultivos,
Procurar el uso sostenible de los recursos naturales y
Legislar sobre el comercio justo